Por:Carolina del Valle Muñoz.
Lic. en Comunicación Social
Mucho más que un espacio de lectura, la Biblioteca San Martín de La Plata se consolidó como un punto de encuentro donde conviven la educación, el deporte, el arte y la participación comunitaria. A través de sus múltiples actividades, demuestra que las bibliotecas barriales siguen siendo actores fundamentales para fortalecer el tejido social.

El corazón de los barrios platenses late en lugares donde la educación, la cultura y el deporte se cruzan para formar comunidad. La Biblioteca San Martín en la ciudad de La Plata, es el vivo ejemplo de cómo una institución puede convertirse en un verdadero motor de integración social al funcionar de manera conjunta con un centro de fomento y el club del barrio. En esta nota nos adentramos en su historia y funcionamiento a través de la voz de una de sus referentes, Cecilia Ginebra, Tesorera en Comisión y docente del Curso Laboratorio Textil.
_ Cecilia ¿Qué actividades se realizan en la Biblioteca?
Las actividades son aproximadamente veinticinco, y tienen que ver con el área cultural, social y deportivas. Entre los talleres y cursos que tenemos están, por ejemplo: Cerámica, Ballroom Dance, actividad física para adultos mayores, inglés, italiano, Karate, Laboratorio Textil, Patín, Ritmos latinos, Taller Literario, Taller de escritura creativa, Telar, Tango, Murga, Yoga, música, Tango coreográfico, Taichi, Teatro, Tejido Crochet y dos agujas, milonguita Temprana y Costura.
_ ¿Cuál es el perfil de los vecinos que más asisten a biblioteca hoy día?
Entre las personas que más se acercan están las que integran una familia tipo, sumando también a la familia extendida, abuelos, tíos. Hay niños desde seis años en actividades como patín, manualidades para niños, pintura decorativa y taekwondo y también personas adultas. No hay límite de edad cualquier persona puede acercarse.
_ ¿Cómo se complementan las actividades artísticas y físicas con la lectura?
La manera en que se complementan tiene que ver con que somos una entidad heterogénea. No tenemos una sola faceta: somos Centro Cultural, Biblioteca y Club, las tres cosas a la vez. Entonces congeniar esas actividades no es fácil, pero en general como el lugar es abierto, la propuesta de la Comisión Directiva es que se acerquen distintas actividades, que no haya limitación, la única que tenemos es el espacio físico que existe para brindarles.
_ ¿Qué significa desde tu perspectiva, educar desde una biblioteca barrial?
Educar para mí es uno de los bastiones, un punto de encuentro para la comunidad, la familia. Si bien tenemos una lucha ligada a lo digital, tenemos la suerte de seguir contando con lectores de distintas edades, que en un principio pensamos que iban a ser los adultos mayores que tenían el hábito de la lectura, pero sin embargo hoy día se acercan familias con niños pequeños que con la inquietud de alejarlos de las pantallas vienen a asociarse a la biblioteca y la usan regularmente para sostener una vida más analógica.
_ ¿Qué es lo que más destacas de la función social que cumplen?
Lo que mas queremos es ser amplios en cuanto a la variedad de actividades y los servicios que específicamente tenemos en relación a estas distintas áreas. Por ejemplo, en la biblioteca se hace un ciclo de lectura para personas no videntes. Tenemos un convenio con la facultad de odontología y los estudiantes hacen las prácticas y atienden en forma gratuita al público que se acerca. También somos soporte a todo lo que es campañas de ayuda y donaciones. Tenemos cursos y actividades con sentido de inclusión y ayuda a la comunidad con valores populares que son muy accesibles y con impacto en los docentes que tienen una salida laboral.
La Biblioteca San Martín fue fundada el 16 de junio de 1940 y funcionó primeramente con el centro de Fomento San Martín, luego por un subsidio de la Provincia de Bs As se construyó un espacio para su uso exclusivo. “Un vecino, una flor” alude a una acción relacionada con los soldados caídos en las Islas Malvinas, de la cual participan en recordatorio a este hecho y que el Centro de Fomento ha sido promotor, junto a los vecinos de dicho barrio.
La Biblioteca San Martín, este rincón platense, al abrir sus puertas no sólo a la lectura sino también al deporte y al arte y al encuentro vecinal, nos recuerda que la educación y la cultura no son conceptos abstractos que se quedan en un aula: se construyen todos los días en la cancha, en el taller y en el abrazo compartido del barrio. Un modelo que inspira y que deja en claro que la comunidad cuando se organiza siempre gana.


